Reconstruimos un Estado para hacernos cargo de las violencias de género y no mirar para el costado – Télam

Reconstruimos un Estado para hacernos cargo de las violencias de género y no mirar para el costado – Télam

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Noticias
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios



Nos acercamos a un nuevo 8 de marzo en el que asistimos a una realidad completamente diferente a la que atravesbamos un ao atrs. La pandemia cobr un indeseado protagonismo que hoy, nos obliga a analizar sus efectos con una mirada atenta en aquellas personas que ms los sintieron.

Es innegable que la Covid-19 increment las desigualdades que afectan a mujeres y LGBTI+. Como nunca, qued al descubierto el lugar que ocupamos las mujeres en la economa y nuestro rol en el desarrollo productivo. La pandemia de la Covid-19 gener, segn un informe reciente de la CEPAL, un retroceso de ms de una dcada en los niveles de participacin laboral de las mujeres en la regin.

Tambin se puso de manifiesto nuestra presencia indispensable en las actividades esenciales, los cuidados, la docencia y los servicios de salud. Sin embargo, tambin qued claro que en aquellas actividades ms afectadas, como el comercio, la gastronoma, el turismo y la hotelera somos las mujeres y LGBTI+ las ms golpeadas, porque es all donde nos encontramos sobrerrepresentadas.

La pandemia puso de relieve que todas las redes de cuidado que diariamente sostienen la organizacin familiar, social y comunitaria son gestionadas por las familias y, dentro de ellas, por las mujeres. La suspensin de las jornadas escolares presenciales, la imposibilidad de tercerizar los servicios de cuidado ni contar con familiares para afrontarlos provoc una sobrecarga an mayor que la histrica en las mujeres que debieron hacer malabares para conciliar sus obligaciones laborales con la dinmica familiar.

La contracara de la profundizacin de las desigualdades es, sin dudas, el aumento de las violencias por motivos de gnero. Las implicancias econmicas que la pandemia tiene en la situacin de mujeres y LGBTI+ tienen como efecto directo ms violencias, ms femicidios, travesticidios y transfemicidios. Las desigualdades son el motor de las violencias y su condicin de posibilidad.

Durante la pandemia las violencias por motivos de gnero se incrementaron. Esto se vincula directamente con el confinamiento preventivo y obligatorio en los hogares, seguros para la prevencin del virus pero extremadamente peligrosos para las mujeres que conviven con sus agresores.

Estamos convencidas de que este complejo escenario hubiera tenido consecuencias an ms penosas si no hubiera estado atravesado por un Estado presente y cercano que procur, desde el primer da, poner la salud de cada argentinx en el centro y disponer de todas las herramientas con las que cuenta a disposicin del ejercicio de derechos de todas, todes y todos.

En este sentido, adems de las medidas sanitarias, se tomaron decisiones econmicas fundamentales para palear los efectos de la crisis, como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), bonos extraordinarios para beneficiarixs de AUH, el programa de Recuperacin Productiva (REPRO), entre otros.

Tambin se tomaron medidas para garantizar la seguridad y la proteccin integral de mujeres y LGBTI+. Durante la pandemia se puso en marcha el Plan Nacional de Accin contra las Violencias por Motivos de Gnero, que dispone ms de 100 medidas para garantizar la asistencia integral de las personas en situacin de violencia de gnero junto a ms de 30 organismos del Estado Nacional; entre ellas, se destaca el Programa Acompaar que, por primera vez en nuestro pas, promueve de manera efectiva la autonoma econmica de las mujeres a travs de un apoyo econmico para aquellas personas que atraviesan estas situaciones.

Frente a este cuadro de situacin, desafiante y en muchos casos incierto, representamos un Estado que se hace cargo y no mira para el costado. Un Estado que no se resigna ni naturaliza las violencias. Por esta razn, el Presidente de la Nacin en su discurso de apertura de sesiones legislativas el 1 de marzo hizo una clara convocatoria a que las polticas para reducir las violencias por motivos de gnero en nuestro pas sean, por primera vez, polticas de Estado.

Esto significa que las iniciativas para poner fin a las violencias no dependan de la decisin poltica del gobierno de turno y, adems, que todos los Poderes del Estado, de todos los niveles, nacional, provinciales y municipales, prioricen estas agendas y trabajen de manera coordinada para hacerles frente.

Somos un gobierno que est convencido de que una vida libre de violencias por motivos de gnero no constituye una utopa. La fuerza de la lucha colectiva, el tendido de redes y la voluntad poltica puesta al servicio de los derechos fundamentales de las mujeres y LGBTI+ nos llevan, sin dudas, por el camino que elegimos para vivir en una Argentina ms justa, ms igualitaria y libre de violencias.

Por Elizabeth Gmez Alcorta, ministra de las Mujeres, Gneros y Diversidad de la Nacin.





Source link

Deja una respuesta