Macri y la maldición del crédito a sola firma – Télam

Macri y la maldición del crédito a sola firma – Télam

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Macri tuvo una

Macri tuvo una facilitadora perfecta: la mxima autoridad del FMI, Christine Legarde.

Era casi el medioda del 1 de marzo cuando, en su discurso por la apertura de las sesiones del Congreso, el presidente Alberto Fernndez calific la deuda del gobierno anterior con el Fondo Monetario Internacional (FMI) como “la administracin fraudulenta de la mayor malversacin de caudales pblicos que registra nuestra memoria”.

Desde su banca, enmascarado con un barbijo, el jefe del interbloque de Juntos por el Cambio (JxC), Mario Negri, vociferaba: “Mentira! Mentira!”.

Sin que aquello lo distrajera, Fernndez anunci la presentacin de “una querella criminal para determinar quienes han sido los autores del desfalco”.

En ese mismo instante, desde donde estuviera, la biloga antivacunas del Conicet, Sandra Pitta, poste en su cuenta de Twitter: “Van a juzgar a todo el gobierno de Cambiemos Hay que pisarlos cuando volvamos!”.

En cambio, lo de Mauricio Macri, quien de a ratos segua ese discurso por TV desde la fastuosa casona que alquila en Acassuso, fue ms elaborado. Porque, luego –a travs de su vocero, Gustavo Gmez Repetto– difundi en la prensa amiga un relato de esa escena, en la cual su reaccin es descripta como la que hubiera tenido Sir Winston Churchill ante una sbita adversidad.

En resumen: l, al or tal prrafo del mensaje presidencial, simplemente alza una de sus cejas, para decir: “Es la hostilidad del kirchnerismo, pero esta denuncia no tiene fundamento”. Y su acompaante, un “prestigioso abogado” (al cual las crnicas basadas en aquella gacetilla no identifican) siente un grato asombro ante semejante entereza.

En rigor, la presencia de este ltimo en el hogar del ex mandatario es lo nico cierto en esta historia; era nada menos que Fabin Rodrguez Simn (a) “Pepn”, el operador insignia de la “mesa judicial” que funcion durante el rgimen macrista. Y en esta oportunidad fue quien filtr hacia los corrillos del PRO la verdadera escena en cuestin.

A saber: al or tal prrafo del mensaje presidencial, Macri en realidad palideci, mientras apagaba el enorme plasma sin pronunciar palabra alguna; recin al cabo de unos segundos, ya al recuperar el color, se permiti algn epteto subido de tono. Pepn lo observaba con azoro.

Macri era consciente de que encabezara el lote de imputados, seguido por los ex ministros de Hacienda y Finanzas, Nicols Dujovne y Luis Caputo, quien adems haba presidido en Banco Central (BCRA), al igual que los otros dos posibles imputados, Federico Sturzenegger y Guido Sandleris.

Nos habamos amado tanto

El 16 de diciembre de 2015, apenas a 144 horas del arribo de Macri al silln de Rivadavia, su ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay –junto al flamante cabecilla del BCRA, Sturzenegger– levantaba de un plumazo el cepo cambiario del gobierno kirchnerista. Una medida que caus algaraba entre los ahorristas de colchn. Porque sin tener que solicitar la engorrosa autorizacin a la AFIP, cualquier ciudadano de a pie –y nicamente a travs de una cuenta corriente– poda comprar hasta dos millones de dlares por da.

La nueva frmula del tipo de cambio –liberada de controles– eliminaba las caticas cotizaciones paralelas, aunque con una suba inmediata del 46% de la divisa norteamericana. En compensacin –segn las nuevas autoridades– se aguardaba en el corto plazo la entrada de unos 25 mil millones de dlares para reforzar las reservas del BCRA.

Era como el viejo “cuento del to”, pero en escala macroeconmica, ya que muy pocos llegaron a sospechar que se trataba del primer signo fctico de una estafa cuya magnitud no tena antecedentes en la historia argentina.

Segn el entonces representante norteamericano del Fondo, Mauricio Claver-Carone, aquel crdito excepcional fue impulsado por el gobierno de Donald Trump para financiar la posible releccin de Macri.

Dos aos y medio despus, agotada la capacidad crediticia del pas con fondos privados de inversin, tambin llamados “buitres” –al haber tomado en dicho lapso una deuda de 8.380 millones de dlares, y sin que el espritu pblico pudiera explicarse el desplome de todas las variables econmicas–. el gobierno de la alianza Cambiemos tuvo que abrevar en el FMI. El “cuento del to” ingresaba en una nueva fase con argumentos cada vez ms pintorescos.

A tal fin, Macri tuvo una “facilitadora” perfecta: la mxima autoridad del FMI, Christine Legarde.

En este punto cabe recordar que ese organismo multilateral se recobraba de una profunda crisis nada monetaria: su antecesor, Dominique Strauss-Kahn haba sido arrestado a mediados de 2011 en el aeropuerto de Nueva York por dar rienda suelta a sus bajos instintos en un lujoso hotel de Manhattan con una camarera guineana, a la que oblig a practicarle sexo oral. Casi una metfora del vnculo entre el FMI y los pases pobres. La imagen desencajada de aquel hombre, ya con los brazos esposados, dio la vuelta al mundo como un cono de las disfunciones penales del poder absoluto… Cosas que cada tanto pasan.

Era el momento de Legarde. Y, por cierto, un momento duradero.

En septiembre de 2018, Macri dijo sobre ella: “Espero que todo el pas se enamore de Christine”. Fue en Nueva York, tras recibir el premio “Global Citizen Award”, entregado por el Atlantic Council. El homenaje se dio en la antesala de su discurso ante la Asamblea General de la ONU mientras, en Argentina, la CGT estaba a punto de iniciarle su cuarto paro nacional.

Meses antes Legarde haba firmado con Dujovne un acuerdo stand by por 50 mil millones de dlares y, en aquellos das, rubricaba su ampliacin por otros siete mil millones, cuando ya haban llegado a Buenos Aires unos 45 mil millones contantes y sonantes. “Espero que esto funcione”, haba declarado Macri en una entrevista con Joaqun Morales Sol. A qu se referira?

El 16 de diciembre de 2015 Alfonso Prat Gay levantó el cepo cambiario.

El 16 de diciembre de 2015 Alfonso Prat Gay levant el cepo cambiario.

En este punto es necesario reparar en el carcter extraordinario de dicho desembolso. Una enormidad si se observa que aquella inyeccin de billetes verdes llegaba casi a la mitad de la “asistencia” econmica brindada en 2020 a 85 pases, y bajo la crisis mundial del Covid-19.

Ahora se sabe la razn de semejante generosidad. Segn una infidencia del entonces representante norteamericano del Fondo –y actual presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) –, Mauricio Claver-Carone, aquel crdito excepcional haba sido impulsado por el gobierno de Donald Trump, cuyo peso dentro del FMI resultaba determinante, para financiar a Macri en su camino hacia su posible reeleccin.

El repago de esa cordillera de billetes se reestructur dando por hecho ese segundo mandato, con una negociacin que hubiera implicado avanzar con las reformas regresivas que constituyen el proyecto poltico de la derecha. Al final de cuentas, nada ms que una utopa del neoliberalismo duro y puro por partida doble: Macri y Trump perdieron sus respectivas elecciones.

Pero en el medio, se produjo –en virtud a la gavilla comandada por Macri– la parte estrictamente delictiva del asunto.

La autntica fuga del siglo

La impronta descontracturada del dream team econmico de Mauricio –as, a secas– agradaba a la parte sana de la poblacin. Nada de corbatas ni otro tipo de acartonamiento. Dujovne hablaba por TV con un lenguaje llano; Caputo era “el Messi de la Economa”; Sturzenegger se exhiba como un padre de familia ejemplar y Sandleris era el hijo que toda septuagenaria macrista deseaba tener. Lstima que esa informalidad la extendan hacia la funcin pblica.

De hecho, la toma de tan onerosos crditos fue resuelta entre gallos y medianoche, sin cumplir las normas jurdicas y tcnicas previas que impone la legislacin. Ni result para ellos una traba incumplir con la obligatoriedad de someter la cuestin al arbitrio del Congreso Nacional. Desde luego que cada una de aquellas “ligerezas” mut en delitos administrativos.

Adems, la ingeniera financiera ideada por Prat Gay en ese ya remoto diciembre de 2015, junto a otras facilidades articuladas por estos muchachos, aceit una espectacular fuga de capitales. El escolazo con las Letras del Banco Central (Lebac) –ttulos de deuda a corto plazo con bellsimas tasas de inters– se convirtieron en la quiniela de la City portea, atrayendo tanto a las grandes fortunas del pas como a los monotributistas de la especulacin. La tarasca verde ingresaba por una puerta y sala por otra. Miles de millones de dlares se fugaban. De modo que el dinero enviado por el FMI se dilapid en tiempo record con absoluta obscenidad.

Las estadsticas son muy elocuentes: en 2018 haba entrado la mencionada remesa de 45 mil millones. Pero entre ese momento y octubre de 2019, la “Formacin de Activos Externos” (“plata fugada”, en cristiano) era de 45.100 millones.

El Presidente no bromeaba en su discurso parlamentario al hablar de la “mayor malversacin de caudales pblicos que registra nuestra memoria”.

Un detallado informe del BCRA sobre las trapisondas aqu enumeradas, junto con pruebas y registros documentales, ha sido elevado a la Sindicatura General de la Nacin (Sigen) y a la Oficina Anticorrupcin (OA). Su siguiente escala ser algn juzgado federal.

Es posible que la querella criminal anticipada por el primer mandatario se acople, por conexidad de delitos, al que ya instruye la jueza Mara Eugenia Capuchetti y el fiscal Flavio Picardi a raz de sendas denuncias efectuadas por el ex secretario de Comercio, Guillermo Moreno, y el actual titular del Banco Nacin, Claudio Lozano.

Por ahora la cuestin encendi todas las alarmas en la superestructura de JxC. Sus dirigentes ya miden el impacto social de su poltica ante la deuda externa y el dao que podra depararle en el plano electoral.

El ex presidente tampoco bromeaba al palidecer ante el sealamiento de su persona por parte del hombre que lo sucedi.

Macri comprende que –a diferencia de cmo hizo con el ex jerarca de la AFI, Gustavo Arribas, en las causas por espionaje– en esta ocasin no podr escudarse tras ningn funcionario para garantizar su impunidad.





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